A eso que llegué al hospital, mi padre
se tenía que ir a mi casa a descansar ya que había pasado los 2
últimos días en el hospital. Al ratito de estar allí, me llamó
Pablo:
-Holaa, cariño!
-Hola Pablete¿Cómo estás?¿Cómo ha
ido todo?
-Muy bien, aquí estoy en el
estudio...Nos queda mucho y eso...¿Y tú que?¿Que tal?
-Yo bien aquí estoy en el hospital,
hoy me tocaba a mí
-Puff, siento no estar allí
enserio...Te echo de menos
-Bahh, Pablo puedo sola, aunque yo
también te echo de menos, pero da igual pronto nos veremos
-Bueno amor, te tengo que dejar...Te
quiero
-Y yo también!Buenas noches carño.
-Adiós.
Terminé de hablar con Pablo y decidí
bajar al bar a tomarme algo, aproveché que las enfermeras estaban
con mi madre porque le habían traído la comida y yo no tardaría
tanto.
Cuando subí ya estaba mi madre
dormida, yo tardé un poco más, nada más pensar en Pablo me
acordaba de sus sonrisas, sus besos, sus abrazos, sus risas...Cuando
más las necesitaba, pero en fin él estaba bien, que es lo que más
importa.
Me desperté y ya estaba mi padre,
pensé que sería muy tarde pero no eran las 10 de la mañana asi que
me fui a mi casa desayuné y llamé a Pablo para saber de él. Salí
a comprar, y tenía pensado comprarle algo a Pablo, todavía no sabía
muy bien el que, pero cuando lo viese ya lo compraría.
Pablo me llamó de nuevo, me asustó un
poco:
-¡ Amor !
-¿Que pasa Pablo?
-No, no pasa nada
-Pero tengo pensado una sorpresa para
ti y...
-Oooohh
-¿Que pasa?
-¿Que cada vez que dices eso me
asusstas?Jajaja
-Venga va...
-¿Y que sorpresa es?
-Ahh, eso si que no te lo puedo
decir...¿Pero...Estos ultimos días donde estarás?
-Pues...Si le dan el alta a mi madre,
estaré en mi casa
-Bueno vale, pues te dejo con lo que
estés hacien...Te quiero amor!
-Y yo a ti...
Ahora si que tenía pensado lo que le
compraría a Pablo, así que fui a una joyería y compré un corazon
por la mitad con el nombre de cada uno y la fecha en que nos
conocimos, sabía que eso le iba a encantar...
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