viernes, 13 de julio de 2012

Capítulo33. Cuando estaba en casa.

Estaba en casa, feliz pero triste a la vez, mi madre estaba muy bien y en casa, tan solo la quedaría ir a rehabilitación para recuperar la movilidad en la cadera y volvería a ser la misma de antes, y eso me hacia muy feliz, pero estaba triste porque me faltaba algo y ese algo era el, si Pablo, cada día me acordaba mas de el y se me hacia mas larga la espera, porque tenia que estar tan lejos, me daba una pena inmensa, pero en fin no todo iba a ser un camino de rosas en nuestra relación.
Mi madre llevaba dos días en casa y estaba muy contenta, se veía que la había sentado bien salir de aquellas cuatro paredes del hospital, estar en su casa, y con la rehabilitación poco a poco iba avanzando favorablemente.
Tras cerciorarme de que mi madre no necesitaba mi ayuda me subí a la habitación, me puse el acústico y me tumbe en la cama con el portátil, estuve comprobando mis redes sociales y hablando con mi hermanita Cristina, cuando estaba en twitter me metí en el de Pablo y había un tweets que había publicado hace unos minutos que decía “Tramando algo jajaaj espero que te guste” ¿Qué estaría pensando el loco de Pablo? En fin mejor no pensarlo o me comería la cabeza sin sacar nada.
Estaba muy cansada, ya que tenia que ayudar mucho en casa, debido a que mi madre no podía, así que entre la maravillosa voz de fondo de Pablo me quede dormida en la cama.
Me despertó un ruidito, como unos golpes, me senté en la cama y comprobé que el acústico iba por la canción de perdóname, me había dormido un buen ratito, me costó adivinar de donde venia aquel ruido cuando comprobé que era de mi ventana, me acerqué, y la abrí, entonces mire hacia abajo y le vi con su sonrisa, era el quien había estado tirando chinitas a mi ventana para llamarme para que me asomase y le viese, ahí estaba, normal que dijese que nos íbamos a ver pronto había venido unos días antes de lo previsto, esbocé una gran sonrisa y le grite que subiese, el no lo dudo y así lo hizo.
Nada mas le vi entrar por mi puerta me tire a sus brazos, necesitaba sentir sus brazos, su calor, su aroma.
-TE he echado de menos amor.
-Y yo a ti no sabes cuando
Tras saludar a mi madre y preguntarla que tal fuimos a mi habitación, no podía borrar la sonrisa de mi cara, era enorme la sorpresa que me había dado.
-Así que esto es lo que estabas tramando .jajaja
-Que va ajajja es otra cosa pero todavía no te la dire ajajaj
Baje un poco la música para poder hablar tranquilamente, estuvimos alrededor de una hora y pico hablando sobre lo que habíamos echo mientras estábamos separados, y cuando me di cuenta el CD ya iba por la segunda vuelta, estábamos tumbados en mi cama sin decir nada disfrutando de la compañía del otro cuando Pablo me dijo
-Cielo tengo que decirte algo
-Pues dime amor
Se incorporó y se puso de tal manera en que nuestras miradas se cruzaban, entonces empezó a hablar, mientras de fondo sonaba Cuando te alejas
-Veras se que es un poco precipitado lo que te voy a decir porque tampoco es que nos conozcamos desde hace muchísimo tiempo apenas un año o unos mese, pero te has convertido en alguien muy especial para mi, alguien sin la cual me falta algo, algo muy grande, un vacío inmenso que llena mi pecho y provoca que no tenga una felicidad total, alguien sin la cual se que no seria feliz, alguien junto a la que quiero formar una familia y estar toda mi vida.
He penado esto mucho y finalmente se que es lo que quiero no se si tu lo querrás pero tengo que decírtelo – estaba empezando a ponerme nerviosa, ¿Qué era eso tan importante que quería decirme Pablo?, se llevo la mano a la chaqueta y saco una cajita, fue entonces cuando deduci lo que quería decirme que había pensado tanto – Ana, ¿te gustaría casarte conmigo? – entonces abrió esa pequeña cajita y había un anillo precioso, perfecto como él, madre mía Pablo me estaba pidiendo matrimonio pero esto si que no me lo esperaba, era algo que me llenaba de felicidad, es verdad que no nos conocíamos desde hacia mucho pero estaba segura de que no habría nadie como el, que era lo que le faltaba a mi vida, y que esta vez no cometería un error mas en mi vida, no le dejaría escapar – cariño estoy esperando una repuesta.
-Jajaja perdona cielo, claro que quiero casarme contigo eso no lo dudaría ni un segundo
Había tardado en responder porque me había sumido en mis pensamientos, no porque dudase la repuesta que le iba a dar.
Nada mas se lo dije, me puso el anillo y yo le bese con amor, con anhelo y con deseo, y ese deseo era mutuo por parte de los dos y poco a poco dejamos desatar la pasión que sentíamos los dos, y Pablo una vez más me hizo tocar el cielo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario